Escitalopram: para qué se usa, cuánto tarda en notarse y cómo se retira

El escitalopram (marca Cipralex y genéricos) pertenece al grupo de los ISRS, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. A pesar de llamarse antidepresivo, se usa en varios trastornos de ansiedad, y eso desconcierta a mucha gente: «yo no estoy deprimido, ¿por qué me lo recetan?». Este artículo resume lo que dice la información oficial y responde a las dudas más comunes.

Es una conversación, no un examen: la decisión de empezar un tratamiento se toma entre dos.

¿Para qué se usa?

Según la ficha técnica de Cipralex (AEMPS), está indicado en:

  • Episodios depresivos mayores.
  • Trastorno de angustia, con o sin agorafobia.
  • Trastorno de ansiedad social (fobia social).
  • Trastorno de ansiedad generalizada.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).

Las indicaciones pueden variar entre presentaciones: la autorización de cada genérico puede no incluir todas. La ficha técnica del medicamento concreto es la referencia, y el médico que lo receta decide según cada caso.

Un ejemplo de matiz que la propia ficha recoge: el trastorno de ansiedad social no debe confundirse con la timidez excesiva, y el tratamiento farmacológico solo está indicado cuando interfiere de forma significativa con la vida laboral y social. También señala que el fármaco es parte de una estrategia terapéutica general.

¿Cuánto tarda en hacer efecto?

  • Depresión y ansiedad social: en general, entre 2 y 4 semanas.
  • Trastorno de angustia: la máxima eficacia se alcanza hacia los 3 meses.
  • Duración: en depresión, tras la mejoría se requiere un periodo de al menos 6 meses para consolidar la respuesta. En otros trastornos, se reevalúan los beneficios de forma periódica.

Esta espera es una de las partes más difíciles: la persona ya soporta los efectos secundarios y todavía no nota el beneficio. Saberlo de antemano ayuda a no abandonar a la segunda semana.

Ejemplo ilustrativo (caso ficticio). Una persona de 45 años lleva meses con preocupación constante, tensión muscular y mal sueño. Empieza escitalopram a dosis baja. La primera semana nota náuseas y más inquietud; piensa que le va peor. En la consulta de revisión se le explica que ese empeoramiento inicial es conocido y suele ceder con el tiempo. A las cuatro semanas duerme algo mejor, y a las ocho la preocupación ya no la domina. Combina el tratamiento con sesiones de psicoterapia para trabajar la exigencia con la que se juzga.

Las primeras semanas

Algunas personas con trastorno de angustia notan un aumento de ansiedad al empezar; según la ficha, suele desaparecer en unas dos semanas con tratamiento continuado, y por eso se empieza con dosis bajas. También puede aparecer inquietud (acatisia), sobre todo en las primeras semanas: una necesidad molesta de moverse. Si aparece, conviene comentarlo antes de modificar la dosis por cuenta propia.

Vigilancia especial al inicio

La depresión se asocia a un mayor riesgo de pensamientos suicidas, y el riesgo puede persistir hasta que hay una mejoría clara. En ensayos clínicos con antidepresivos se observó un aumento de conductas suicidas en menores de 25 años frente a placebo. Por eso, al inicio y tras cambios de dosis, el seguimiento es más cercano.

Cuándo pedir ayuda:
• Si hay ideas o conducta suicida (en uno mismo o en alguien cercano): llamar al 024 (gratuito, confidencial, 24 horas). Si hay peligro inminente, llamar al 112.
• Si aparece empeoramiento claro del ánimo, agitación intensa o cambios de conducta no habituales, sin peligro inmediato: contactar pronto con el médico que lo prescribe, sin esperar a la siguiente cita.

Efectos adversos y precauciones

Según la ficha, las reacciones adversas son más frecuentes durante la primera o segunda semana y suelen disminuir con el tratamiento continuado. Entre las descritas figuran náuseas, insomnio, somnolencia, mareo y temblor. Otros puntos que recoge la ficha:

  • Sexualidad: los ISRS pueden causar disfunción sexual. Se han descrito casos de larga duración que persisten tras suspender. Según el NHS, los efectos sexuales (menos deseo, dificultad para el orgasmo o la erección) suelen pasar tras las primeras semanas, y muy raramente pueden ser duraderos. Si molestan, conviene comentarlo con el médico, que puede valorar opciones, como cambiar de antidepresivo.
  • Hiponatremia (sodio bajo), rara, con más riesgo en personas mayores.
  • Sangrado: más atención si se toman anticoagulantes u otros fármacos que afectan a las plaquetas.
  • Ritmo cardiaco: está contraindicado con antecedentes de QT alargado o síndrome de QT largo congénito, y con otros fármacos que prolonguen el QT.
  • Síndrome serotoninérgico: raro, con ciertas combinaciones (IMAO, linezolida, triptanes, tramadol u otros). Agitación, temblor, fiebre.
  • Epilepsia, manía o hipomanía, diabetes: requieren precaución y vigilancia.

Niños y adolescentes

La ficha de Cipralex establece que no debe utilizarse en menores de 18 años: en ensayos pediátricos se observaron más conductas suicidas y hostilidad con antidepresivos que con placebo, y faltan datos de seguridad a largo plazo. Si, aun así, el médico decide tratar sobre la base de la evidencia clínica de ese caso, se recomienda supervisar de cerca la aparición de síntomas de suicidio. Es una decisión especializada, no de autogestión.

Embarazo

Se recomienda no usarlo durante el embarazo salvo que sea estrictamente necesario y tras valorar riesgo y beneficio, y se evita suspenderlo bruscamente. Si se planea un embarazo o se descubre uno estando en tratamiento, conviene consultar antes de hacer ningún cambio.

Dejarlo: despacio y con médico

Suspenderlo de golpe puede dar síntomas de retirada: mareos, náuseas, cefalea, sudoración, irritabilidad, inestabilidad emocional o palpitaciones, que suelen empezar en los primeros días y ser de leves a moderados, aunque en algunas personas pueden ser graves. La ficha indica que la dosis debe reducirse paulatinamente durante al menos una o dos semanas, como tiempo mínimo, y que si los síntomas no se toleran, puede volver a la dosis previa y bajar de forma más gradual. En la práctica, la velocidad se individualiza según el tiempo de uso, la dosis y cómo responda cada persona.

La ficha señala que, en raras ocasiones, un olvido de dosis puede provocar estos síntomas. Dejarlo es una decisión que se toma con el médico, no cuando uno «se siente bien».

¿Solo fármaco?

No necesariamente. En muchos cuadros se combina el tratamiento farmacológico con psicoterapia, y la ficha misma señala que el fármaco es parte de una estrategia terapéutica más amplia. Para la ansiedad generalizada, la guía NICE recomienda terapia cognitivo-conductual o relajación aplicada (sesiones semanales durante unos 3 a 4 meses) y, si no han ayudado o la persona lo prefiere, un ISRS. Más allá de esas recomendaciones, hay personas a las que les resulta útil un trabajo de corte psicodinámico, que explora cómo la historia personal, la autoexigencia o la forma de defenderse del malestar pueden estar sosteniendo los síntomas. Es una posibilidad que se valora caso por caso, no una explicación universal.

En España, la formación en psiquiatría incluye psicoterapias; muchos psiquiatras combinan abordajes o trabajan junto a psicólogos, y la frontera entre ambos mundos es más permeable de lo que parece.

Preguntas habituales

¿Se puede tomar con otros medicamentos?

Depende de cuáles. Conviene informar siempre al médico y al farmacéutico de todo lo que se toma, incluidos productos sin receta.

Nadie espera que cuentes todo de golpe.

Un tratamiento funciona mejor cuando hay una relación de confianza: la persona cuenta cómo se siente de verdad, incluidos los efectos que le cuesta nombrar, y el profesional ajusta con ella. Es un trabajo en equipo, en el que cada visita ayuda a decidir el siguiente paso.

Fuentes

  • AEMPS, CIMA. Ficha técnica Cipralex 10 mg: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/65230/FT_65230.html
  • AEMPS, CIMA. Ficha técnica Escitalopram Vir Pharma 10 mg EFG: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/71222/FT_71222.html
  • BOE. Orden SCO/2616/2008, Psiquiatría: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2008-15079
  • NHS. Efectos secundarios de escitalopram: https://www.nhs.uk/medicines/escitalopram/side-effects-of-escitalopram/
  • NICE. Ansiedad generalizada, información para pacientes (CG113): https://www.nice.org.uk/guidance/cg113/ifp/chapter/what-treatments-should-i-be-offered-for-gad
  • Línea 024, Ministerio de Sanidad: https://www.sanidad.gob.es/linea024/

Contenido informativo. No sustituye la valoración médica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *